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04.03.2007 Paraná - Trazan mapas de rutas y ciudades guiados por información satelital Paraná, Gualeguaychú y otras localidades ya entraron en la complejísima red de los GPS.

Daniel Tirso Fiorotto
De la Redacción de UNO
(www.unoentrerios.com.ar)
No es una brújula, no es la Cruz del Sur, no es la puesta del sol que bien podrían orientarnos, ni la estrellita de los reyes magos. Sentado frente al mapa que aparece en la pantalla, con un clic en la esquina de su casa de Paraná y otro clic en Ushuaia, usted apreciará pocos segundos después el trazado de la ruta que lo llevará a la ciudad más austral del planeta. Si es a la inversa, y quiere viajar por caso de Jujuy a Paraná, lo mismo. Y además podrá colocar el punto preciso en la intersección de las calles Corrientes y Colón, por ejemplo, y una línea de color le indicará por qué calles llegar más rápido, considerando inclusive las que son de doble mano o las que deben evitarse para ahorrarse una multa por infracción. Es la tecnología del futuro, la ciencia ficción pero al alcance de la mano, aquí y ahora, gracias a la concurrencia de un factor propio de estos tiempos, la tecnología admirable de los GPS, y otro factor propio de este suelo: El esfuerzo desinteresado. Es la pasión de algunos vecinos dispuestos a regalarnos una guía que ya es de enorme utilidad y promete acercarse a la perfección, para viajar por nuestra ciudad, por nuestro país, por el planeta en suma. Paraná, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Victoria, Colón, Nogoyá, Villa Elisa, ya están incorporadas, con mayor o menor información, de manera que cualquier habitante del orbe puede llegar a ellas sin detenerse a preguntar. Preguntando se llega a Roma, dice el refrán. En este caso, preguntando al GPS. Paraná tiene ya inscriptos los nombres de las calles, el sentido de circulación, y la ubicación de estaciones de servicio, hoteles, restaurantes, templos, sedes e instituciones, con actualizaciones cada nueve meses, según la fuerza de los datos nuevos que se fueron acopiando. ¿Cuánto cuesta, entonces, ingresar a esos planos de altísima tecnología, plenos de información útil para el turista, el comerciante, el medico, el policía, cualquiera que necesite orientarse? ¿Cuánto cuesta dejarse guiar incluso por una voz femenina que anunciará cuándo girar hacia la izquierda o hacia la derecha, hasta dejarnos en la esquina misma del hotel? Cuesta cero pesos. El servicio es gratis. Exige, claro, una computadora, n GPS, programas adecuados que se bajan sin costo, y muchas ganas de aprender.
Mapear, con ayudita
Más de un centenar de entusiastas confluyeron en el proyecto de Mapas Electrónicos Argentinos –Mapear–, un emprendimiento que permite dibujar las ciudades, con la mayor información disponible, y el auxilio de las fotos satelitales del extraordinario Google Earth, más un pequeño aparatito bautizado GPS, de “global position system”, sistema de posicionamiento global. El GPS da la ubicación exacta (con un margen de error de poco más de un metro) en las coordenadas del planeta, gracias a las señales de los satélites (también aquí los satélites, imprescindibles para el caso) que giran a 20.000 o 30.000 kilómetros del suelo. El paranaense Juan Carlos Muani es el gran impulsor del sistema en Entre Ríos, y us obras, como la de sus colegas de otras provincias, pueden verse en www.proyectomapear.com.ar “En mi caso es un hobby, como en muchos de los que estamos en esto. Es un servicio gratuito. Nadie nos paga nada, no cobramos nada. Con el solo hecho de registrarse en la página, el usuario puede bajar los mapas digitales que elaboramos. El proyecto surge en abril de 2005, cuando un grupo de personas que ya se conocían porque habían hecho algo de cartografía digital, decidieron agruparse y ponerle ese nombre que significa mapas electrónicos argentinos”, explica El Turco Muani. “Todavía no se cumplieron dos años de la aparición del proyecto y ya llegamos a 17.000 usuarios, a un promedio de 50 personas registradas por día. Lanzamos la V3, todavía hay que hacerle correcciones, pero tenemos “ruteable” toda la república Argentina. Usted puede poner de un punto de rutas a otro punto, donde usted quiera, y el programa le va a trazar el recorrido, le va a indicar por qué camino tiene que ir”, explica Muani.
Puerta a puerta
“Tiene la opción de elegir el camino más corto, el más rápido, o el camino evitando rutas de tierra, evitando rutas de alto tránsito. Son opciones que uno elige. Y el sistema le traza el recorrido de acuerdo a lo que usted eligió”, apunta.
—¿A esa es información la fueron incorporando ustedes mismos?
—Correcto, nosotros trabajamos en eso. Tenemos dibujadas un sinfín de ciudades del país. Todas las capitales están con sus calles completas, con el nombre de las calles y el sentido de circulación, los hoteles, restaurantes, bancos, municipalidad, casa de gobierno, hospitales, sanatarios, y en algunos casos con domicilio y número de teléfono. Si usted ve la página de Paraná, clickea con el ratón en el botón erecho sobre el ícono de un hotel, le va a dar la dirección y el teléfono. Sin onocer la ciudad, con el sistema que se llama auto ruting, los nuevos GPS le acen todo el recorrido.
—¿Por qué en la Argentina no se ven autos con GPS en el tablero?
—La respuesta es sencilla: porque no hay cartografía. En cambio en Europa usted sube a un auto, digita con los botones adonde quiere ir y lo lleva a la puerta. Nosotros tenemos algunas ciudades ya con numeración, Ushuaia y Córdoba entre ellas. Usted quiere ir a la avenida Colón de Córdoba, al 980, el sistema le da la opción de poner los números y todo, y el GPS lo va a llevar a la puerta de Colón 980. Por ahora en la mayoría de las ciudades el GPS nos lleva a las intersecciones. Por ejemplo, si quiero ir al bar Flamingo le pongo Urquiza y San Martín, presiono el botón y me deja en la intersección. Quizá a 20 metros.
—El desarrollo de la tecnología ¿de dónde proviene?
—Esto fue inventado por el Departamento de Estado de Estados Unidos y tuvo su primera puesta en práctica en la guerra de Vietnam en los años 70. Desde ya que los GPS que posteriormente se vendieron al público no eran tan precisos. Los GPS como el que tengo acá tienen una precisión de entre 3 y 5 metros como margen de error. La precisión es casi perfecta. Pero imagínese que si eso es lo que venden al público deben tener un GPS milimétrico.
Buenos Aires picó en punta y demanda mucho más
El crecimiento de esta tecnología se da con mayor impulso en la ciudad Autónoma de Buenos Aires. En Entre Ríos fueron dibujadas Paraná completa, con nombres de las calles y sentido de circulación; Colón, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Victoria, Nogoyá y Villa Elisa, y hay espacios que se complican por falta de nitidez en las fotos satelitales “Estoy ayudando a dibujar ciudades de la ROU porque me pidieron una mano. Hacemos trabajos combinados. Hay ciudades más difíciles porque el satélite a veces toma franjas y existen lugares que aparecen opacos, entonces no se pueden trazar las calles. Ocurre con algunas lonjas de Entre Ríos que no tienen isibilidad. Por ejemplo la ciudad de La Paz, o el centro de la provincia no se ven. Se ve todo borroso. Están tomadas las ciudades de la costa del Uruguay y la del Paraná, y en la República Oriental del Uruguay se ve con suma nitidez casi todo. En la Argentina la ciudad más desarrollada es Buenos Aires, ahí está la mayor cantidad de registrados, y de personas que poseen GPS”, dice Muani.
Gire a la izquierda, dice la Gallega
Ingenieros, trabajadores sin profesión, contadores, jubilados, médicos, abogados, personas vinculados a la informática, mujeres y hombres: no hay distinciones a la hora de trabajar por los mapas electrónicos. “Hay personas que viajan a una ciudad equis, van con el GPS, hacen un recorrido y nos envían la información a proyecto Mapear. Recientemente se automatizó la captura de información que envían los usuarios a través de una página que se llama mosaico.proyectomapear.com.ar”, especifica Muani. “El sistema está preparado para que le envíen la información al dibujante que está trabajando sobre ese mosaico. Es automático”.
—¿Qué se necesita para ingresar a Mapear?
—Una computadora para bajar información, con l Windows XP por lo menos instalado. Y necesita un GPS. Los que tienen auto ruting oscilan en los 250 dólares. Hay otros que valen 700, 800 dólares, con pantalla a color. Hay GPS que vienen con una voz femenina (le decimos la Gallega) que le dice ‘en la esquina gire a la derecha’. Usted sin necesidad de mirar el GPS, traza una ruta y va marchando, y la gallega lo va guiando. Después tiene que registrarse simplemente, sin costo.
—Usted llega a Crespo, por caso, ¿y qué información recoge para incorporar?
—Me limito a encender el GPS y al viajar el aparato marca un recorrido. Ese recorrido tiene coordenadas. Entonces directamente lo mando a proyecto mapear, y eso sirve para calibrar cuando dibujemos la ciudad, e insertemos a Crespo dentro del mapa de Entre Ríos. El trazo sirve para ubicar a la ciudad. Si no tengo un rack, por lo menos tres o cuatro puntos, no voy a poder calibrar el mapa, posicionar dentro de las coordenadas del mundo.
—¿Cuántos colaboran con sus GPS para extender y mejorar este banco de datos?
—A través del foro uno se da cuenta quiénes mandan mensajes. Es imposible decir cuántos colaboran, pero no deben llegar a los 200. Hay gente a la que no le interesa colaborar o no tiene tiempo o no puede, entonces alguien compra un GPS, se registra, baja los mapas digitales, los pasa a su GPS y nada más. De vez en cuando, cuando hay una versión nueva como la que lanzamos hace un mes (V3), actualiza los mapas.
—Un buen apoyo es el programa con fotografías satelitales.
—Yo hago una parte de dibujos, edito mapas, traslado la información que recabo a través del Google Earth (antes lo hacíamos escaneando mapas e insertándolos para calibrarlos en un programa). Pero ahora con el Google Earth es más fácil, uno tira líneas y dibuja, y trabajamos en conjunto con otra persona que no es de Paraná, ni nos conocemos, eso es lo maravilloso que tiene esto: la mayoría no nos conocemos personalmente, nos tratamos a través de la red.
Tecnología guerrera, usada para la paz
No es difícil entrar a la página del Proyecto Mapear e ingresar a los mapas de la Argentina, Chile o Uruguay, para proyectar un viaje con anticipación, aunque en verdad aparte del servicio extraordinario que presta este emprendimiento y de la vocación de servicio de sus impulsores, verdaderos artesanos, lo que maravilla es el potencial de estos equipos. Todo lleva a pensar que en el futuro la ubicación satelital será una cosa habitual, con mil y una utilidad humanitaria, fuera del peligrosísimo uso militar que le dan los países guerreros, como los propios Estados Unidos que pretenden controlarlo todo desde los satélites. “Si usted ve la página de Paraná, cliquea con el ratón en el botón derecho sobre el ícono de un hotel, le va a dar la dirección y el teléfono. Sin conocer la ciudad, con el GPS, por el sistema de GPS que se llama auto ruting, los nuevos GPS le hacen todo el recorrido. Usted puede llamar por teléfono y reservar el hotel”, dice Muani. Lo llamativo, además, es el entusiasmo de este vecino de 60 y pico con la tecnología. “A la informática la aprendí un poco cuando trabajaba para un laboratorio de especialidades medicinales, al que dejé de pertenecer en 2002 y después, la inquietud de estar sentado horas a la computadora”, explica. Muani reconoce que en esto tiene algunos maestros, que prefiere no mencionar para no dejar a nadie afuera, y que si bien el emprendimiento no tiene directivos, la presencia de algunos con larga trayectoria en cartografía y conocimientos de ingeniería en sistema los convierte en líderes. Claro, por ahora el sistema está vedado a quienes no tienen gran solvencia económica, pero en España ya se están vendiendo unos 16.000 GPS por mes.
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